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domingo, 4 de octubre de 2009

Que significa ser Gourmet

¿Gourmet? ... ¿qué gourmet?

Desde hace algunos años, se habla de cocina y se habla de “gourmet”, se habla de recetas y se habla de “gourmet”, se habla de cocineros y se habla de “gourmet”.

Si buscamos en Google, más de cien millones de sitios contienen la palabra.
Pero todos los que usamos esta palabra, ¿conocemos su real significado? Aquí, su verdadera denotación y sus alcances, que para sorpresa de muchos, como veremos, van más allá de la cocina.

Gourmet es un vocablo francés, traducido por la Real Academia Española como sinónimo de gastrónomo, es decir, toda persona entendida en gastronomía o aficionada a las comidas exquisitas.

El término está asociado a la excelencia culinaria y también es usado como adjetivo para calificar a aquellas comidas de elaboración refinada.


Eminencia de la gastronomía

La persona reconocida como gourmet tiene un gusto delicado y un paladar capaz de reconocer los sabores y las recetas más refinadas. Es un catador por excelencia, y tiene la capacidad de distinguir y juzgar cuando un plato es “delicatessen”, esto es, cuando va de acuerdo con las exigencias que requiere la preparación de cada alimento, y si ha sido combinado adecuadamente con otros platos y/o la bebida.

Si de comida se trata, la calidad de sus ingredientes y el modo de preparación harán que un plato sea reconocido o no como gourmet.

Existe una gran variedad de alimentos y bebidas que pueden incorporarse a tamaña calificación, pero atención que no todos son necesariamente “complicados”. Hay desde los más sencillos como embutidos, pastas, mermeladas, helados, panes o café, hasta los exóticos y caros, como caviar, mariscos, licores o pétalos de flores comestibles.


Gourmets y hedonismo

Más allá de su origen eminentemente culinario, ser gourmet es en realidad sostener un estilo de vida con preferencia por los mejores gustos, tanto sea de comida como de vestimenta, arte, cultura general, etc. Se supone que esta persona es selectiva y no disfrutará solo de un plato refinado, sino que también tendrá intereses artísticos y culturales vinculados al disfrute.

Su manera de percibir el mundo es especial, está orientada al hedonismo, una filosofía que sostiene al placer como principal objetivo de la vida.

Más allá de esto, o justamente como consecuencia, es importante mencionar que ser “gourmet” no es privativo de ninguna clase social ni exige un altísimo poder adquisitivo.

Todos, en realidad, podemos ser un poco gourmets, en la medida en que dediquemos el tiempo necesario a preparar cada plato, a disfrutar de cada momento y a cultivar nuestro espíritu, nuestro cuerpo y nuestra alma con los más bellos dones que nos haya dado la naturaleza y el entorno.

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